¡Hola!
Como sabéis, no estoy siendo muy activa en el blog ni en redes sociales; como comenté el curso pasado, necesitaba un pequeño parón y aflojar el ritmo. Poco a poco voy haciendo y compartiendo cosas, aunque no con la misma frecuencia, sí con el mismo cariño y esmero.
Sabéis que me gusta compartir las lecturas que voy haciendo y si bien es cierto que este curso tengo poco tiempo para leer porque estoy cursando un master y realizando otras formaciones; así que, conforme pueda, os iré contando cosas que leo.
En este caso os hablo de
Enséñame a enseñar. Una historia real de ensayo, error y evidencia
Albert Reverter
Cómo llego a este libro:
Yo sigo la trayectoria de Albert antes de que Twitter dejara de llamarse Twitter, vaya...antes de que X se convirtiera (al menos para mí) en un espacio donde ya no se puede dialogar o compartir cosas sin que te salten 50 bots; vamos, que me era y soy asidua a su blog (os lo dejo enlazado aquí) y cuando me enteré de que había escrito un libro, la verdad, me interesé mucho en adquirirlo.
Como lo seguía en redes sociales y leía su blog, digamos, que me imaginaba el contenido e intuí que me gustaría mucho (como así ha sido).
Qué me he encontrado:
Como él bien dice, en educación no hay recetas mágicas, pero sí ingredientes que sabemos que son eficaces y eficientes y que, aplicados a cada uno de los contextos que nos rodean, nos hacen tomar las mejores decisiones en el aula (educación informada desde la investigación).
Creo que es un libro que puede interesar a cualquier docente, ya sea alguien experimentado y con mucha trayectoria a su espalda, o alguien que comienza su andadura en la enseñanza. También a personas que, sin ser docentes, quieran saber más sobre cómo enseñar o que se dediquen a instruir cualquier disciplina.
El libro me ha ayudado a poner en orden ideas y constructos que ya tenía, pero con los que quizás, necesitaba un poco de práctica de recuperación. ;)
En referencia al libro:
Me gusta mucho la estructura del libro: se explica al comienzo y se mantiene en todos los capítulos. A mí me ha facilitado seguir el hilo y concentrarme en el contendido (justo lo que él tan bien explica sobre la memoria de trabajo (como diría Julián Palazón López:café para muy cafeteros).
Un aporte muy personal...
Como componente del grupo Comunicarnos, me ha hecho mucha ilusión encontrar referencias a los materiales que con tanto esfuerzo y esmero creamos. En este sentido, además del reconocimiento (merecido y necesario) a quien ha dirigido y organizado el trabajo durante años, Belinda Haro Castilla, habría agradecido una mención explícita al Equipo Comunicarnos ya que, a mi modo de sentir, habría permitido, además, reflejar la dimensión colectiva de este trabajo y reconocer a las muchas mujeres (en su mayoría, ya que solo tuvimos un compañero) que lo hicimos posible, no solo en castellano, sino también en: catalán, euskera y gallego.
Este es solo un pequeño matiz que añado desde el cariño y el valor que doy al trabajo compartido y que no resta en absoluto a lo mucho que me ha aportado esta lectura.
Después de haberlo leído me quedo con...
La importancia de con confundir novedad con mejora y de revisar nuestras decisiones pedagógicas sin dejar de aprender.
Como comentaba soy asidua a leer su blog, como el de Juan Fernández, sigo y leo a Héctor Ruiz Martín, Fátima García Doval... (no me quiero dejar a nadie porque la verdad es que tenemos grandes referentes) pero quizás me quedaría con una frase de Marta Ferrero (ya la conocía antes de leer el libro y me la ha recordado): ¨en educación es mejor estar a la penúltima moda que a la última¨.
La lectura de este libro también me ha recordado a la cita de Julián Palazón López: ¨una onza de prevención es mejor que una libra de diagnóstico e intervención.¨ (Catts y Hogan, 2021)


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