martes, 11 de noviembre de 2014

Materiales que me gustan: Hedbanz

¡Hola!

Hoy quiero hablaros de cómo uso en clase algo que a pesar de no ser un recurso como tal, me resulta muy funcional, el juego Hedbanz, o como lo llamamos en clase: ¨¿Qué tengo en la cabeza
El juego consiste en colocarse en la diadema una imagen sin mirarla, y adivinar qué se tiene en la cabeza a base de preguntas.





















Para adaptarlo a mi alumnado he dividido las tarjetas en categorías. De esta manera, a la hora establecer los turnos del juego y hacer las preguntas, se pueden hacer clasificando la información que tenemos previamente del tema. Vg: objetos de la casa, animales, alimentos, medios de transporte...


                       
                           




Para ayudar a clasificar las palabras que tenemos en nuestra mente, yo suelo usar con mis alumnas/os, lo que yo llamo  ¨la metáfora del armario¨. Les pongo ese ejemplo para que comprendan la importancia de ¨guardar¨ cada palabra en su cajón correspondiente (categoría léxica), ya que de esa manera, cuando nos hablen sabremos de qué tema se trata, y cuando hablemos, sabremos qué términos usar para adecuarnos al tema de conversación. 
Este ejemplo me ayuda a enseñar la importancia de hacer las preguntas adecuadas a las categorías con las que estamos trabajando. 

A mí me resulta funcional usar las tarjetas por categorías léxicas en este juego, porque se pueden trabajar con más profundidad las características específicas de dicho vocabulario; por ejemplo hoy hemos estado jugando con el vocabulario de los animales, lo que nos ha permitido preguntar ceñiendonos al tema que estábamos trabajando con: ¿dónde viven? ¿qué tienen? ¿qué pueden hacer? etc.  
 
También me gusta usar post-it y claves visuales para poder hacer anotaciones sobre la información que se van extrayendo de las preguntas, ya que al jugar por turnos, a veces se pueden repetir preguntas que ya se han hecho. Por ello, al tener la información escrita, ayuda a hacer preguntas que nos aporten más información y acercarnos más a lo que tenemos en la cabeza ;)

 Qué duda cabe que se puede usar tal como viene en la caja, pero creo que para el alumnado más pequeño o para los que no han jugado nunca es mejor adaptarlo un poco y poder trabajar de manera más estructurada.

Este juego gusta mucho en clase, y a mí me ayuda a trabajar de una manera amena la capacidad para elaborar preguntas adecuadas un tema específico y a categorizar el vocabulario básico. ¡Además es barato y fácil de adquirir, razones para que me guste más!

¡Hasta pronto!