jueves, 18 de abril de 2013

El truco estaba en la varita mágica...


Llevaba tiempo queriendo tener una varita mágica, a ver si así podíamos tener momentos con encanto...pero resulta que la varita ha dado más de sí de lo que yo pensaba y nos ha abierto el camino hacia la confianza en nuestro ser.
 Con tan sólo unas palabras mágicas en forma de hechizo, hemos confiado que todo iba a salir bien, y así ha sido...nunca hay que perder la fe en nosotras/os mismas/os.